Fobias Específicas
Son uno de los trastornos de Ansiedad más comunes. Cuando hablamos de fobia necesariamente hacemos referencia a experimentar un miedo intenso desproporcionado, con relación a la consecuencia temida, al enfrentarnos a determinados objetos o situaciones (reales o imaginarias). Por esta razón se transforma en un miedo irracional que generalmente nos lleva a evitar exponernos a dichos objetos o situaciones lo que puede ocasionar en algunos casos deficiencias en nuestra calidad de vida, en el área laboral, social, deportiva, etc.
Suelen aparecer sensaciones físicas, pensamientos y emociones desagradables ante la posibilidad de enfrentar lo temido. Se pueden sentir u observar:
Malestares gastrointestinales (dolor de panza)
Aumento de la tensión muscular generalizada
Palpitaciones
Temblores o sacudidas
Transpiración excesiva (aún con baja temperatura)
Mareos
Visión borrosa
Palidez
Inquietud y elevada ansiedad
Fuertes deseos de evitar o escapar
Descontrol
Temor a quedarse paralizado
Durante la niñez y la adolescencia hay temores que evolutivamente podrían considerarse comunes o esperables, pero de persistir podrían convertirse en fobias. Nos resulta comprensible que un niño de 3 años tenga miedo de dormir solo a oscuras en su pieza, no así como le sucedía a M. R. (ex paciente de años):
"no podía dormir sin el velador encendido, esto me generaba conflicto con mi marido y me hacía sentir infantil ".
Las fobias específicas más atendidas son:
A) De tipo Situacional:
Permanecer en lugares o recintos cerrados o de difícil salida (ascensores, aviones, subtes, trenes, simuladores, cines, teatros, boliches, canchas, equipos de diagnóstico médico por imágenes, etc.)
L. (ex paciente de 35 años): "teniendo la posibilidad de viajar al exterior con mi familia, me bajé del avión antes de la partida, me juré resolver este problema".
B) De tipo Animal:
Aparece ante la posibilidad de enfrentarse a imágenes (por TV, cine, etc.) o animales en vivo, especialmente cucarachas, ratas, insectos, víboras, aves, perros y gatos.
J.C. (ex paciente varón de 14 años) "me desesperaba tanto cuando me encontraba con un perro en la calle que era capaz de cruzar corriendo sin mirar, una vez un auto me frenó a cinco centímetros y mis padres me trajeron para hacer el tratamiento".
C) De tipo Sangre - Inyecciones - Daño:
Aparece ante la posibilidad de ver o estar en contacto con sangre, heridas, inyecciones, extracciones u otras intervenciones médicas invasivas. Incluye el temor al dentista y la evitación o postergación de atención con las consecuencias correspondientes.
R. (ex paciente de 22 años) "hacía las entrevistas de trabajo, las pasaba pero cuando me tenía que hacer el análisis preocupacional no iba y al no tener el apto no me daban el empleo, me recomendaban que hiciera un tratamiento específico".
D) De tipo Delitos - Inseguridad - Agresiones:
Tienen que ver con temores desmedidos a la probabilidad y las consecuencias de ser víctima de un delito común, en la calle, en su domicilio o en los medios de transporte públicos.
Se destacan los miedos al robo, secuestro, violación, o agresiones que puedan desencadenar la muerte.
Generalmente se toman todo tipo de precauciones, se vive con alerta permanente y se evitan determinadas situaciones que son evaluadas como de alta peligrosidad, quizás sin serlo.
C. (ex paciente de 45 años) "teniendo garage en mi casa, dejaba el auto en la calle por temor a que se metieran ladrones cuando lo estaba entrando y me imaginaba las cosas feas que podían pasar adentro"
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