Los Trastornos de Ansiedad se encuentran en la actualidad, entre los trastornos psiquiátricos para los que se han diseñado tratamientos de gran eficacia, lográndose muy buenos resultados. En nuestra experiencia, estos se obtienen a partir de la complementación de la farmacoterapia y la terapia cognitiva conductual. A partir del diagnóstico adecuado realizado por un profesional especializado, se indica el tratamiento necesario para cada trastorno. En algunos casos será necesario realizar una terapia farmacológica asociada a una psicoterapia específica, y en otros sólo psicoterapia, según el tipo de trastorno, las características del mismo y las necesidades del paciente, que el profesional evaluará a partir del diagnóstico y la entrevista con la persona que padece el problema. En algunos casos, también es importante la incorporación a un grupo de Autoayuda, que si bién no reemplaza a los tratamientos profesionales representa un complemento extraordinario de los mismos.
   
 
   
 
 
 
 
Existen medicamentos específicos para el tratamiento de los Trastornos de Ansiedad. Algunos psicofármacos de última generación demostraron ser muy eficaces. Su indicación y posteriores controles deben estar siempre a cargo de un médico psiquiatra especializado. La terapia farmacológica actúa disminuyendo la intensidad de los síntomas físicos de la ansiedad y corrigiendo la disfunción de los circuitos cerebrales implicados en el trastorno. Junto a una terapia cognitiva conductual permite mantener los logros alcanzados a través del tratamiento.
   
 
   
 
 
 
 
¿Por qué elegimos este tipo de tratamiento?

Los estudios científicos comparativos entre distintas formas de abordaje psicoterapéutico indican que los tratamientos cognitivo comportamentales son los más efectivos en la terapéutica de los Trastornos de Ansiedad (TP, TOC, TAG y Fobias). Por un lado, en lo pertinente al tiempo en que se logra la recuperación y por el otro por el bajo porcentaje de recaídas una vez finalizado el tratamiento. Este tipo de tratamiento se caracteriza, en primera instancia, por ser focalizado, es decir, orientado a resolver un problema específico. Apunta, en una primera etapa, a resolver la sintomatología, para luego profundizar en los desencadenantes del trastorno.

¿En qué consiste la terapia cognitiva-comportamental?
Este tipo de terapia opera principalmente en dos áreas:

a. Cognitiva (Ideas)
En la faz cognitiva habremos de abordar una multiplicidad de "distorsiones" del pensamiento intervinientes en la aparición del trastorno. En las personas que padecen ansiedad patológica, nomalmente encontramos modos de pensar y de procesar las experiencias que perpetúan su problemática. Nuestra tarea consistirá entonces en descubrir y reorganizar esos mecanismos, logrando así que la recuperación sea sólida y duradera.

b. Comportamental (Conductas)
El aspecto comportamental de la TCC se ocupa de ayudar en forma operativa a que el paciente recupere la posibilidad de desenvolverse en forma normal en su vida cotidiana. Se utilizan tareas programadas de exposición progresiva, cuyo diseño debe ser "a medida" de acuerdo al tipo y gravedad del trastorno y a las características de personalidad de la persona que lo padece.
   
 
   
 
  En el transcurso de la tarea de recuperación, Los aspectos cognitivos y comportamentales van complementandose. En nuestro libro "Combatiendo el miedo al miedo", presentamos algunos de los lineamientos básicos de un abordaje cognitivo-comportamental para el Trastorno de Pánico con Agorafobia. La terapia cognitiva-comportamental amalgama las técnicas de uno y otro campo terapéutico, enriqueciendo y optimizando de este modo, los logros a favor de una exitosa recuperación.